as-vs-tigres.html También sus compañeros y mannager se acercaron

También sus compañeros y mannager se acercaron

Mientras se llevaba a cabo el partido de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas en Estados Unidos, donde se enfrentaban las novenas de Texas East y Oklahoma, se suscitó algo que dejó sin palabras a todos los asistentes. Cuando se jugaba la parte baja de la primera entrada, el lanzador de Texas con el dorsal 29, mandó accidentalmente la bola hacia la cabeza de su contrincante de Oklahoma, hecho que afortunadamente sólo quedó en un susto, pues el casco del pequeño bateador amortiguó el impacto de la bola. Sin embargo, aunque el casco lo protegió, sí alcanzó a impactarlo por la fuerza del lanzamiento, por lo que el jugador pasó varios minutos tendido en la caja de bateo, que posteriormente se incorporaría y tomaría su base, otorgada en automático al ser golpeado directamente. Minutos después del aparatoso suceso, el bateador observó que el lanzador quedó muy afectado por haber golpeado a su oponente, por lo que el pequeño de Oklahoma le gritó desde primera base: “Lo estás haciendo bien” para darle ánimos, pero el lanzador no aguantó más la pena y se puso a llorar. Es ahí cuando el joven bateador se acercó al montículo para darle un abrazo al lanzador y tratar de reconfortarlo, pues entendió que había sido accidental y afortunadamente el impacto no pasó a mayores. También sus compañeros y mannager se acercaron para darle ánimos al pequeño lanzador, acto que causó el aplauso del público y alguna que otra lágrima, pues el gesto que tuvo el bateador con su oponente fue digno de reconocer.
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